Posteado por: drdiegocohen | noviembre 12, 2011

Dr House: una explicación científica de su adicción a Vicodin (parte II de II)

Opioides, sentimientos de bienestar y trastorno límite de la personalidad

Los pacientes con TLP sufren de una serie de emociones negativas, tales como anhedonia, sentimiento crónico de vacío y aburrimiento, ansiedad, etc., lo cual conduce a una falta importante de sentimiento de bienestar y felicidad en general. Una forma frustrada de autoproveerse y lograr alivio frente a estos sentimientos está ejemplificada por las conductas de automutilación, en especial los cortes autoinfligidos, los cuales en ciertas ocasiones se acompañan de analgesia y alivio emocional transitorio, no es infrecuente, al mismo tiempo, que una proporción importante de pacientes TLP abuse de sustancias opioides como morfina, heroína y buprenorfina, etc.
Otras conductas, como la promiscuidad sexual, los atracones, la adicción al ejercicio físico o el placer frente a los deportes de riesgo podrían considerarse intentos de generar “pulsos” de opioides endógenos. Las alteraciones en las relaciones interpersonales mediante la combinación particular de temores intensos frente al abandono real o imaginado y miedo al rechazo informan una vez más acerca del rol del sistema opioide en al regulación frente al estrés de separación y su importancia en los vínculos sociales basados en el apego
Se encontró un descenso en la actividad de b-endorfina y met-encefalina en LCR de pacientes TLP que repetidamente tenían conductas de automutilación.
El efecto reforzador de los opioides en estas conductas intentó ser disminuido con la administración de naltrexona con resultados dispares y más bien modestos con leves disminuciones de los episodios de automutilación y de la disociación mental presente antes de la consumación de esas conductas.
La elevada comorbilidad con depresión puede ser explicada como forma alterada de procesamiento del estrés de origen psicosocial y el déficit opioide que interviene en la dificultad para enfrentar emociones negativas. Se encontró que la actividad opioide mediada por receptores m interviene en la consolidación de memorias emocionales en el núcleo central y baso lateral de la amígdala izquierda.
Siever y colaboradores proponen un modelo heurístico que permite superar los antiguos modelos basados en la psiquiatría biológica, en el sentido de valor de diagnóstico y tratamiento que esa disciplina presupone. Recientemente estos autores publicaron el primer trabajo que estudia in vivo mediante tomografía de positrones (PET) las alteraciones regionales de la actividad m en respuesta al challenge de emociones negativas en controles y pacientes TLP.
Estudiaron la concentración de receptores m mediante la utilización del trazador radioactivo [11C] carfentanilo en condiciones neutrales y luego mediante el recuerdo de situaciones tristes en 18 mujeres TLP sin tratamiento farmacológico comparados con 14 mujeres sanas en el grupo control.
Encontraron que el grupo experimental tenía mayor concentración regional bilateral (binding potential BP) respecto del control en condiciones basales en CPFOF, caudado, accumbens y en la AG izquierda, pero menor BP en tálamo posterior. Los estímulos generadores de la emoción de tristeza, fueron asociados con mayor reducción del BP (activación del sistema opioide endógeno) en las pacientes TLP respecto del grupo control en la región pregenual de la CCA, CPFOF izquierda, pálido ventral izquierdo, AG izquierda y corteza temporal izquierda. Los autores concluyen que existen diferencias significativas en los pacientes TLP respecto de normales, en la concentración basal, frente a estímulo de los receptores mµ, lo cual puede estar relacionado a algunas de las características clínicas de los TLP ya que los circuitos involucrados se encuentran relacionados con la regulación del estrés y la respuesta emocional.
Teniendo en cuenta en parte estos datos, Stanley y Siever proponen el modelo de disfunción Op en TLP. En su forma más simple, este modelo plantea, la existencia de una reducción basal de la actividad opioide en AG y CCA, que se correlaciona con estados de disforia, ausencia de un sentimiento de bienestar y dificultades en la capacidad de autolimitar emociones negativas.
La disminución de la neurotransmisión Op en circuitos de procesamiento emocional, conduciría a una regulación ascendente compensatoria de receptores mµ en AG, estriado y CPFOF. Los estímulos dolorosos autoprovocados mediante cortes u otras formas de lesiones, junto con el distres de separación y la depresión cuyo origen deriva probablemente de experiencias traumáticas durante el apego temprano, serían formas de autoinducción de liberación de Op como mecanismo para lograr un estado de cierta calma y bienestar si bien fallida y de corta duración lo cual perpetua el ciclo de autoagresión.


Responses

  1. mmm que explicación tan compleja pero precisa


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