Posteado por: drdiegocohen | octubre 26, 2009

La relación cerebro/mente en el trastorno límite y antisocial de la personalidad. Segunda Parte

cerebros
Podemos definir la ToM siguiendo ideas de Gabbard y Fonagy de la siguiente forma: capacidad para comprender nuestros propios pensamientos y el de los demás en términos de estados mentales, por ejemplo: creencias, sentimientos y motivaciones. Implica poder reconocer que los otros tienen una mente separada de la nuestra e incluye poder comprender que sucede en la mente del otro por medio de la expresión facial, tono de voz y otras formas de comunicación no verbales (3,7,8,10)

Podría ser representada como un sensor de la intencionalidad del otro, que se capta en forma implícita sin esfuerzo consciente.

La ToM permite desarrollar ciertas capacidades: 1-reconocer los propios estados mentales y los de los otros basándose en lenguaje no-verbal, conducta y sentimientos. 2-desarrollar un sentido psicosocial del self, 3- permite al niño “leer” la mente de los demás.

La ToM se desarrolla gradualmente y existen formas primitivas de la misma hacia el año de edad, pero a partir de los 3 años comienza a completarse ya que antes el niño funcionaría en un estado denominado de equivalencia psíquica durante el cual asume que la percepción que él tiene de la realidad es exactamente la realidad misma.

Aproximadamente desde los 5-6 años un infante funcionaría con la capacidad más completa de mentalizar y considerar estados subjetivos en los otros, esto podría verse reflejado en ciertas formas de juego, en el cual el niño y su compañero funciona como si fueran otros personajes y pueden reconocer que esto es diferente respecto de la realidad.

Las condiciones necesarias para su desarrollo implican plasticidad cerebral, integración de neurocircuitos, attachment seguro con la madre o un cuidador que tiene la capacidad de atribuir estados mentales al niño y lo trata como un agente mental ayudándolo crear modelos de trabajo internos.

Desde el punto de vista neuroanatómico se ha observado mediante pruebas que implicaban captar intenciones en los otros la activación de ciertas áreas cerebrales: fundamentalmente en la región frontal, temporal y en el cerebelo (24).

Las así denominadas neuronas en espejo que se encuentran ubicadas en la corteza frontal premotora (identificadas primero en primates) se activan y disparan cuando el mono observa el movimiento de otro o de un ser humano, el pattern de descarga de este circuito neuronal se asocia a la codificación de las acciones orientadas hacia un objetivo.

Se activan frente a señales conductuales que involucran acciones que tiene significado y propósito (10).

Otras áreas frontales que se activan son las siguientes: región frontoorbital ventromedial, prefrontalmedial, orbito-medial del hemisferio derecho especialmente por el rol en que este tiene en los procesos cognitivos sociales: patrón de actividad neuronal frente a tareas que implican capacidad para inferir estados mentales en otros y empatía hacia esos estados. Se observo también activación en el sulcus temporal y en hemisferio cerebelar derecho.

El componente de memoria procedural de acuerdo a Fonagy resulta de otro aporte de la neurociencia para comprender la mentalización, existe una relación directa con esta forma de memoria implícita ya que el self del niño debe formar un modelo interno acerca de la actitud de los demás hacia él mismo.

Conclusiones:

El modelo presentado tiene derivaciones importantes para: a) el tratamiento psicofarmacológico racional de los TLP: las drogas IRSS pueden mejora la depresión, inestabilidad afectiva y hasta cierto punto los síntomas de agresión/impulsividad tan frecuentes en el BPD y ASPD, esto facilita que el paciente sea más accesible a la forma de terapia que mayormente corresponda (20). Resulta probable un sinergismo entre el tratamiento farmacológico y la psicoterapia (fig.2). La reducción de los síntomas blanco (targets farmacológicos y psicoterapéuticos) facilita una mejor disposición hacia la función reflectiva al mejorar la ideación paranoide, depresiva y las manifestaciones de agresión, b) una posición científica y filosófica frente al problema cerebro/mente aplicado a esta población de pacientes en particular: la ToM puede ser conceptualizada como puente de unión entre mente y cerebro.

La mente deviene en un constructo basado en la existencia de estados del self subjetivos que al ser reconocidos pueden ser atribuidos y compartidos con los otros, dichos estados de la mente tienen un correlato neuroanatómico y neurofisiológico al mismo tiempo que su desarrollo tiene que ver con conductas de fuerte base instintiva como el attachment. Por lo tanto se puede conocer la mente del otro reconociendo los estados de la propia mente, sería pertinente una modificación del aforismo socrático “conócete a ti mismo” por “conócete a ti mismo para poder conocer a los demás”


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